jueves, 18 de abril de 2013

Revelar y rebelar esa es la cuestion



Dos palabras homófonas (igual sonido) que a menudo causan estragos a todos los niveles.
En este caso, se trata de los verbos “rebelar” y “revelar”.

Rebelar
Este verbo, así como palabras derivadas, tiene la misma raíz que el sustantivo latino bellum, “guerra”.
El español es una lengua muy conservadora en la ortografía y mantiene las grafías etimológicas del latín, al contrario que otras lenguas romances como el italiano o el francés. 
Por tanto, el verbo que se escribe con be es el que implica hostilidad; además, es un verbo pronominal, es decir, siempre se escribe con el pronombre “se”.
Es digno de señalar que la palabra bellum fue sustituida en las lenguas romances por la palabra de origen germánico *werra, de la cual no es difícil deducir que viene el español “guerra” y el inglés war.
Esto fue debido a que, paradójicamente, la palabra se asemejaba al adjetivo bellus, bella, bellum, “bello”, una corrupción de benulus, el diminutivo de bonus, “bueno”, raíz de la que, por cierto, también procede el español “bonito”.

Revelar
Este verbo significa “descubrir o manifestar lo ignorado o secreto” .
Su etimología en este caso, el prefijo “re-” significa “lo opuesto a”, mientras que la raíz verbal está directamente emparentada con el sustantivo “velo”. 
Por tanto, si “velar” significaría “poner un velo”, “revelar” significa “quitar un velo”.
De ahí, el significado se ha ampliado a su significado real.
Aunque este verbo también puede usarse como pronominal (más exactamente como reflexivo), como en “se reveló como el salvador”, no debe confundirse con el siempre pronominal “rebelarse”, tal y como hemos explicado más arriba.
De aquí nace un pensamiento muy actual, últimamente cuando se revela algún secreto, en las élites dominadoras, esta actitud es tomada como un acto de rebeldía, que los amenaza y solo tiene solución en la represión hecha, incluso, en nombre de la libertad y del establecimiento del orden y de la paz social.
Paz social que, en el fondo, no es otra sino la paz privada de los dominadores.


Pero estas personas olvidan que, no es en la resignación en la que nos afirmamos, sino en la rebeldía frente a las injusticias. Ricardo Flores Magón

Sembrad una pequeña simiente de rebeldía, y determinaréis una cosecha de libertades. Práxedis Gilberto Guerrero.

La rebeldía a los ojos de todo aquel que haya leído algo de historia, es la virtud original del hombre. Oscar Wilde.

La pasividad y la mansedumbre no implican bondad, como la rebeldía no significa salvajismo. Clive Staples Lewis


El comportamiento rebelde de los adolescentes es la consecuencia de la búsqueda de independencia.
Necesitan distanciarse de la relación de dependencia y protección que han tenido con sus pares para adentrarse en el mundo adulto y encontrar su identidad personal.
El adolescente intenta que sus pares cambien de actitud hacia él, se está haciendo adulto y necesita más libertad.
Como consecuencia de estos cambios, es frecuente que pierda el control sobre sus emociones y no sepa como reaccionar ante situaciones que no entiende ni puede controlar.

Todo es nuevo y desconcertante para él.

Adquirir desde jóvenes tales o cuales hábitos no tiene poca importancia: tiene una importancia absoluta. Aristoteles.

Enunciando algunos de mis escritos y basado en lo antedicho, las preguntas a los argentinos entre 16 y 200 años, seria:

¿Cuándo vamos a ser un poco adolescentes y ante una revelación, nos vamos a rebelar tomando “compromiso”?

¿Cuándo dejaremos la “insinuación” del “niño” que crece en la “desconfianza” y tendremos la “confianza” en nosotros mismos?

¿Cuándo tendremos la “energía” suficiente para comenzar el “juego de la familia” y poder disfrutar “un buen asado”?

Porque sino llegara el día del “debe y haber” junto con el “arrepentimiento”, pero tarde como en la “carrera armamentista”, porque ya será como “Zodoma y Gomorra”.

La rebeldía es la vida: la sumisión es la muerte.

Si para los poderosos la reconstrucción del pasado ha sido un instrumento de dominación indispensable, para los oprimidos y perseguidos el pasado ha servido como memoria de su identidad y como fuerza emotiva que mantiene vivas sus aspiraciones de independencia y liberación. Enrique Florescano.

Desde ya, “saludos” a todos los que se dicen ser adultos y a todos los adolescentes, que espero no quieran ser como nosotros.




lunes, 15 de abril de 2013

Family Game



Por los siglos de los siglos, amen.
Así tendría que terminar, pero esto recién empieza, siempre esta comenzando, es un juego que tarde o temprano jugamos todos y si perdemos, volvemos a empezar, hasta encontrarle la vuelta.
Pobres aquellos, que se rinden ante su complejidad y se dedican a otra cosa.
El adolescente, término de moda en esta edad moderna y quizás existente desde épocas milenarias, tiende por naturaleza a enjuiciarlo todo, tiene una considerable visión crítica de lo que le rodea.
Este ser tan cuestionado, inclusive por si mismo, era y es el comienzo de la base de cualquier sociedad, como la familia.
Aquí es donde empieza, donde se aprende a jugar, donde se comienza a entender la base del juego.
Solos o guiados por nuestros padres, para evitar errores permanentes. 
Eso no tiene por qué ser malo. Puede ser muy positivo. Por supuesto.
Pero para que lo sea realmente, para que esa guía sea positiva, habría que establecer una especie de reglas del juego.
Podríamos intentar resumirlas.
Para que alguien tenga derecho a establecer estas reglas y corregir, tiene primero que ser persona que esté capacitada para reconocer lo bueno de los demás, y que sea capaz también de decirlo: que no corrija quien no sepa elogiar de vez en cuando.
Porque si una persona no reconoce nunca, lo que su hijo o su mujer o su marido hacen bien y seguro que harán cosas bien, probablemente más que las que hacen mal, 
¿con qué derecho podrá luego corregirlos cuando fallen?
El que nada positivo encuentra en los demás, tiene que replantear su vida desde los cimientos: algo en él no va bien, tiene una ceguera que le inhabilita para corregir.
Ha de corregirse por cariño. Tiene que ser la crítica del amigo, no la del enemigo.
Y para eso, tiene que ser serena y ponderada, sin precipitaciones y sin apasionamiento.
Tiene que ser cuidadosa, con el mismo primor con que se cura una herida, sin ironías ni sarcasmos, con esperanza de verdadera mejoría.
Tampoco debe darse la corrección sin antes hacer examen sobre la propia responsabilidad en lo que se va a corregir.
Cuando algo marcha mal en la familia, casi nunca nadie puede decir que está libre de falta.
Además, cuando uno se siente co responsable de un error, corrige de forma distinta, porque corrige desde dentro, comenzando por el reconocimiento del propio pecado.
Y el corregido lo entenderá mucho mejor, porque empezamos por compartir su error con el nuestro, y no lo verá como una agresión desde fuera sino como una ayuda desde dentro.
Es que la crítica destructiva, es tan fácil, como difícil es la constructiva.
Resulta muy eficaz que en la familia haya fluidez en la corrección, que se puedan decir unos a otros las cosas con normalidad.
Que los agravios o los enfados no se queden dentro de los corazones, porque ahí se pudren.
La forma de llevar a cabo la corrección, ha de ser cara a cara, pues no hay nada más sucio, que la murmuración o la denuncia anónima del que tira la piedra y esconde la mano.
Debe hacerse a la persona interesada y en privado; si no, suele ser contraproducente.
Sin comparar con otras personas, nada de "aprende de tu primo, que saca tan buenas notas", o "del vecino de arriba que es tan educado...";
Con mucha prudencia antes de juzgar las intenciones: hay que presuponer buena voluntad, no hablar de lo que no se ha comprobado bien, pues de lo contrario, juzgamos con una frivolidad que espanta.
Corregir sobre rumores, suposiciones o sospechas, supone hacer méritos para ser injusto: recuerda aquello de que el bien debe ser supuesto, el mal debe ser probado, y eso otro de oír la otra campana, y saber quién es el campanero...;
La corrección debe ser específica y concreta, no generalizadora; sabiendo centrarse en el tema, sin exageraciones, sin superlativos, sin abusar de palabras como siempre, nunca...;
Hay que hablar de una o dos cosas cada vez, porque si acumulamos una larga lista, parecerá una enmienda a la totalidad, más que un deseo de ayudar.
No ser reiterativos, hay que dar tiempo para mejorar, lo excesivo se vuelve contraproducente.
Saber elegir el momento para corregir o aconsejar, que ha de ser cuanto antes, pero esperando a estar —los dos—para hablar y escuchar tranquilos: si uno está nervioso o afectado por un enfado, quizá sea mejor esperar, porque de lo contrario probablemente se estropeen más las cosas en vez de arreglarse.
Poniéndose en lugar del otro, haciéndose cargo de sus circunstancias, procurando como dice el refrán, calzar sus zapatos antes de juzgar.
Actuando así, se corrige de modo distinto.
Incluso veremos que muchas veces es mejor callarnos, hay quien dijo que si pudiéramos leer la historia secreta de nuestros enemigos, hallaríamos en sus vidas, penas y sufrimientos suficientes como para desarmar toda nuestra hostilidad.
La mejor enseñanza es el ejemplo, no podes enseñar un juego que no practicaste, no podes competir con un adolescente, te gana en salud, te gana en impulsividad, te gana en juventud, te gana con sus ganas de ganar, solo esta a tu favor, la experiencia de haber jugado este juego antes y conocer sus trucos.


viernes, 12 de abril de 2013

Debe y Haber


Existe un libro de la vida, que todos llevamos en nuestras mentes, donde contabilizamos nuestros actos, uno por uno.
Este libro no es contable, no es un diario como suelen decir o escribir, puesto que en un diario escribimos los hechos ocurridos, pero casi nunca, escribimos como los hemos sentido realmente, es un poco superficial y no muestra el trasfondo de nuestro vivir, es como el libro que le presentamos al inspector.
En el libro del que hablo, que no esta escrito en papel, escribimos con sello y firma, la verdad de nuestras vidas y decidimos en forma emocional y subjetiva, si ese momento vivido se ubica en la columna del “debe o el haber”.
Al final de nuestros días, tomamos ese libro haciendo un balance total y supongo que casi siempre presentamos quiebra, dichosos de aquellos que les da superávit.
Pero creo que en general, aquellos que solo se dedican a pasar día por día y nunca hacen un balance, simplemente porque el negocio de vivir  tranquilo, es rentable aunque no nos haga millonarios de felicidad con el tiempo, es mas que suficiente en su ambición de existir.
En la vida estamos continuamente negociando elementos invaluables, a veces debes invertir mucho para ganar poco, otras veces la ganancia es sin esfuerzo, solo se da de esa forma y ya.
Las oportunidades son pocas y habría que aprovecharlas, la oferta y la demanda no espera, cambia todos los días, según la política de mercado.
Los momentos positivos se consiguen con mucho esfuerzo y dedicación, con constancia y perseverancia, mucha fe y esperanza de que todo resulte según lo planeado.
Pero no olvidemos que estamos hablando del negocio de vivir plenamente.
Para ello tenemos que ver diariamente como mejorarlo, para mantener y atraer la clientela, porque siempre los mismos productos, no atraen mercados nuevos y en la variedad y la diversificación planeada, esta la seguridad del activo fijo.
Nuestro activo fijo somos nosotros mismos, cada vez más grandes como personas, con un horizonte amplio de mercados, con muchas variables de cambio.
Solo espero para todos aquellos que quiero, que al jubilar su interés por vivir, en el balance final, al que todos llegamos indefectiblemente y hagamos nuestra acta de cierre definitivo, notemos solo allí,  que pasamos toda una vida de esfuerzo, para pagar impuestos, punitorios, afip, dgi, multas y un montón de créditos pedidos a Dios, de los cuales tengamos que rendir cuenta cara a cara, al termino de nuestra prendada existencia.
Por lo tanto deseo a todos un feliz superávit.

jueves, 11 de abril de 2013

Un Buen Asado



Para encender una buena fogata se necesita buen carbón o buena madera, si esta verde o húmeda aun, hace mucho humo y tarda en encender.
Si le agregamos alcohol es seguro que la fuerte llama seque muy rápido esa madera verde y arda con facilidad a pesar de estar muy fresca, pero la intensa llama no permitirá que se forme braza.
Si la madera ya esta muy seca o podrida, se convertirá al instante en cenizas.
Por estos motivos es bueno esperar a que la madera este en el punto exacto de secado.
El fuego siempre arde con mucha intensidad  al principio, a veces su calor nos quema, pero lo importante es, cuando esa intensa llama se apaga, recién poner la carne al asador y ser lo suficientemente inteligentes para mantener la braza encendida con el calor justo, para obtener más braza y comenzar a cocinar un buen asado, con mucha paciencia y suficiente tiempo. 
Mantener un calor constante, a una cierta distancia, saber el momento de agregar mas braza y también cuando atizar las que están, para que no se enfríen en cenizas.
Cuanto mas tarda en cocerse la carne más tierna es, si la apuramos se arrebata, quemada por fuera y cruda por dentro.
Si no aprendemos a mantener las brazas el tiempo suficiente, el fuego se apaga y adiós al buen asado.
No se si soy buen asador, pero siempre trato de hacerlo lo mejor posible y con todas mis ganas.

Esto es comparable con el amor, el fuego de la pasión es muy intenso, por eso tenemos que disfrutar del calor de esta etapa con mucho cuidado, no poner toda la carne al asador, luego de ella es cuando debemos empezar a pensar en el amor.
Es mi mejor consejo para poder saborear toda la vida tiernamente, los placeres de la carne.

martes, 9 de abril de 2013

Saludos



¿Qué es el saludo? . 
El saludo es una expresión verbal, que demuestra nuestra llegada con respeto, a la vida de alguien o su entorno, es el comienzo de una charla, de una relación de cualquier tipo y hasta el comienzo de una discusión o pelea.

Los boxeadores antes de comenzar a partirse la cara, deportivamente hablando, el arbitro le exige se saluden.
Los jugadores de fútbol  antes del partido donde se llegan a patear, agredir verbalmente, escupir y hasta pelear, se saludan uno por uno y con los árbitros, aunque después los insulten.

En la antigüedad, los espadachines, los samuráis  los militares e incluso los duelistas a muerte, se saludaban llevando su espada a la frente. A veces con la expresión “que gane el mejor”.

Hoy el saludo en muchos casos, parece que se perdió, subimos al colectivo y decimos: “uno setenta y cinco”,
Llegamos al kiosco y decimos; “me da un Philips Morris común de veinte” o a un locutorio; “una cabina”, así en infinidad de casos.

¿Y el buen día? 
O buenas tardes o noches, el simple hola.
¿A donde fueron a parar?

Cuando uno dice hola de corazón, esta iniciando algo, un acercamiento, por el motivo que sea, incluso hasta un reclamo, pero demuestra estar abierto al dialogo.
El no saludo demuestra desinterés en la otra persona aunque sea un desconocido.
Como va ser conocido sino tenemos intención, ni interés de saber quien es, o que piensa.

También están, el “buenas tardes”, “buenas noches” o “buen día”, pero estas expresiones llevan algo más implícito que un simple hola, son al igual que el “buen provecho”, una expresión de deseo hacia la otra persona, así sea un desconocido.
Cuando utilizamos alguna de estas expresiones, estamos deseando que esa persona a partir del momento de nuestro encuentro, sea casual o no, tenga buen pasar, estamos augurándole un buen presagio.
La mas importante quizás, sea “buen día”, porque el día abarca las veinticuatro horas de la jornada, por lo tanto comprende todas las expresiones juntas.
Si es un desconocido, es muestra de que tomamos en cuenta con respeto, su presencia casual por nuestras vidas. 
Si es un conocido, puede ser una muestra de nuestro respeto, afecto o cariño.
Si es un familiar, puede ser muestra de todo esto, más amor, depende como lo acompañemos, con una sonrisa, con un beso en la mejilla, con un abrazo o con un beso en la boca, etc.….
Si lo hacemos con un enemigo, da muestra de respeto y altruismo y hasta puede tomarse como muestra, de negociación o hacer las paces.

El hecho de no utilizar estas expresiones con la persona que sea, puede afectar nuestra vida de relación,  marcando una distancia, desinterés,  desidia, desamor, rencor, aversión, odio, 
en fin, muchas cosas negativas según la proximidad de la otra persona.

Por eso, seas quien seas, me odies o me quieras, te deseo de ahora en mas tengas, 
un BUEN DÍA.


viernes, 26 de octubre de 2012

Energía Pura



Uno en la vida tiene momentos de todo tipo, yo tuve mi momento de escritor y hace unos meses, deje de escribir ¿Por qué?, no se, solo se que no se me ocurría nada de valor para escribir.
Viendo la película Powder (pura energía), escuche la respuesta a una pregunta, que me parece digna de transcribir, la pregunta especifica fue;

¿Cómo son los humanos por dentro?

La respuesta:
                   -La mayoría de las personas se sienten muy aisladas, aisladas completamente y no lo están, forman parte absolutamente de todos y de todo. 
Somos parte de un pescador italiano, en un mar que ni siquiera conocemos o de un condenado a muerte al otro lado del mundo, aunque parezca difícil de creer.
                   No lo vemos de esa manera porque nuestro enfoque es muy corto, no se aparta de nosotros, no vemos mas allá de nuestra frente.
                   Mis abuelos pensaban lo mismo, pensaban que si veían mas allá de sus pensamientos quedarían desconectados de todo lo demás y no es así.
                   Si la gente pudiese ver que están todos conectados y lo maravillosos que son en realidad y que no es necesario esconderse, ni mentir y que es posible hablar con cualquiera sin mentiras, ni sarcasmos, sin hipocresías, sin exageraciones, sin usar ninguno de esos métodos para camuflar la verdad.

El mundo seria distinto.  

domingo, 12 de agosto de 2012

Niño



Hay un día especial en este mundo,
cuando los recuerdos añejos abundan
nuestros sentimientos se inundan
y nos dejan siempre meditabundos

De tiempos ahora tan distantes
que nos dejan casi perplejos,
nos miramos fijamente al espejo
y notamos, no ser los de antes.

Ya no nos vemos flamantes
Quizás, hasta nos vemos viejos
Pero el espejo, solo refleja
El rostro, que el tiempo nos deja.

No se puede figurar
Lo que dentro has de pensar
No conoce nuestro ser
El que dentro, solemos ver.

Nos vemos, como otra cosa
Mucho más linda y más hermosa
Nuestra mirada es de mucho cariño
Como el vistazo tierno, de un niño.